En 1961, la convención de Roma reconoció los derechos de artistas intérpretes y de productores fonográficos, los cuales generalmente son llamados "conexos". Colombia, en 1982, expidió la ley 23, que adecuó los mandatos de esa convención a nuestro país. ACINPRO, que había sido fundado en 1978, cumplió los requisitos exigidos por la nueva ley y, el 24 de diciembre de 1982, obtuvo su personería jurídica de la Dirección Nacional del Derecho de Autor de Mingobierno.
Al acto de fundación de ACINPRO concurrieron 13 artistas y doce productores de fonogramas, que representaban la vida artística de la nación. Para muchos de los concurrentes el acto notarial no tuvo mayor importancia ya que por aquellos tiempos llegaba a producir hilaridad la posibilidad de que aquellos derechos inexistentes hasta ese momento, pudieran concretarse en la realidad.
Hoy, 32 años de su fundación y 27 años de reconocimiento de su personería jurídica ACINPRO es una entidad sólida, con un extraordinario equipo de personas que dedican todos sus esfuerzos al cumplimiento de los objetivos de la asociación. Durante este tiempo ha crecido y ha ganado un espacio muy importante en la opinión pública puesto que ha cumplido con creces los objetivos que le señalan los estatutos, tanto en el recaudo y distribución de los dineros provenientes de los derechos de sus afiliados, como en los beneficios sociales que otorga a sus artistas asociados.